domingo, 4 de octubre de 2009

4 de octubre, celebración San Francisco de Asís



(Francisco Assisi; Asís, actual Italia, 1182-id., 1226) Fundador de la orden franciscana.

Hijo de un rico mercader llamado Pietro di Bernardone, Francisco de Asís era un joven mundano de cierto renombre en su ciudad.


En 1202 fue encarcelado por unos meses a causa de su participación en un altercado entre las ciudades de Asís y Perugia. Tras este lance, aquejado por una enfermedad e insatisfecho con el tipo de vida que llevaba, decidió entregarse al apostolado y servir a los pobres. En 1206 renunció públicamente a los bienes de su padre y vivió a partir de entonces como un ermitaño.


San Francisco de Asís predicó la pobreza como un valor y propuso un modo de vida sencillo basado en los ideales de los Evangelios. El papa Inocencio III aprobó su modelo de vida religiosa, le concedió permiso para predicar y lo ordenó diácono. Con el tiempo, el número de sus adeptos fue aumentando y Francisco comenzó a formar una orden religiosa, la de los franciscanos.


Además, con la colaboración de santa Clara, fundó la rama femenina de su orden, que recibió el nombre de clarisas.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Confianza


Tienen la bendición del Señor Dios y la mía todos mis hermanos custodios que reciban este escrito, lo copien y lo guarden consigo, y hagan sacar copias para los hermanos que tienen el oficio de la predicación y el de la custodia de los hermanos, y prediquen hasta el fin todas las cosas que se contienen en este escrito. Y todo esto, por verdadera y santa obediencia. Amén.

S. Francisco, Carta a los custodios

jueves, 2 de julio de 2009

La paciencia Franciscana...


Con este texto, que se asocia inevitablemente a la Admonición siguiente (La Pobreza de Espíritu), Francisco retrata la "Paciencia Franciscana", aquella que constituye un preciado don para quien la ejercita.


Las virtudes, en efecto, lo son justamente porque fundamentan y posibilitan la actitud o forma de vida del cristiano, en cuanto transformador de la realidad en la cual radica. Las virtudes son el reflejo de la acción de Dios en el alma fiel, y se manifiestan a veces en la vida cotidiana, cual reflejo del sol en un cristal, y otras veces en la prueba, en aquellos momentos en que se demuestra si el cristiano vive (y no sólo piensa) de acuerdo al Evangelio.


Es muy fácil ser paciente cuando nada nos molesta, preocupa ni inquieta; es muy fácil ser amable cuando la gente nos cae bien; es muy fácil querer a los que nos quieren; es muy fácil ser generoso con quien sabemos nos corresponderá. Son estas realidades que Jesús expone. Pero eso no es virtud, o al menos no podemos estar seguros de que lo sea, puesto que todo nos es conforme, las cosas van a nuestra manera, "a nuestro rollo" y, por ende, no nos turbamos.


Pero cuando hay que ser paciente, amable o comprensivo con el que tenemos al lado, es entonces cuando se ve claramente si vivimos o no espiritualmente. Cuando nuestra forma de ser humana y, de ella, la más propensa al pecado o al no ir según los Planes de Dios es alterada, increpada, llamada... entonces sabremos si nuestro "yo" está cerca de Dios, si hemos adoptado - en mayor o menor medida - los sentimientos y la forma de Vida de Cristo.


Porque la Paciencia es saber que nadie, y primero yo, es perfecto; saber que todos necesitamos tiempo y comprensión; saber y esperar en Dios que las cosas no tienen por qué ir a nuestro modo; saber aguardar el momento en que Dios nos mostrará su Bondad y su Rostro; asumir con Paz que todo lo que ocurre y no depende de nosotros, viene, de alguna manera, de Dios, de su Providencia.


Y señala muy bien Francisco que no sabemos la medida de cómo somos hasta que nos ponen a prueba, y nuestra respuesta certifica si somos o no "espirituales", y nos muestra en qué parte del camino estamos. Por eso, lo que tiene el pecado de triste y disgregador, lo tiene también de muestrario de cómo somos y cómo deberíamos ser. Por tanto, es una luz, una oportunidad de cambio.

jueves, 28 de mayo de 2009

lunes, 18 de mayo de 2009

Amad a vuestros enemigos...


"Amad a vuestros enemigos y haced el bien a los que os odian', pues nuestro Señor Jesucristo, cuyas huellas debemos seguir, llamó amigo al que lo entregaba y se ofreció espontáneamente a los que lo crucificaron"


San Francisco de Asís

miércoles, 13 de mayo de 2009

Pensamiento franciscano


Si sufres con Cristo, reinarás con él;

si con él lloras, con él gozarás;

si mueres con él en la cruz de la tribulación,

poseerás las moradas eternas en el esplendor

de los santos y tu nombre,

inscrito en el libro de la vida,

será glorioso entre los hombres


(Santa Clara de Asís, Carta II a Santa Inés de Praga).

lunes, 4 de mayo de 2009

Sube el sol...


Tras una vida de fiesta y alegría, Francisco recibe la presencia de Dios como un relámpago. El rico joven comienza a necesitar de la soledad, y encuentra en los pobres una forma de manifestar su amor adiós.
Es el principio de una vida de santidad...