domingo, 22 de noviembre de 2009

jueves, 5 de noviembre de 2009

Saludo a las Virtudes


Salve, reina Sabiduría, Dios te salve con tu hermana la santa y pura Sencillez.

Señora santa Pobreza, Dios te salve con tu hermana la santa Humildad.

Señora santa Caridad, Dios te salve con tu hermana la santa Obediencia.


Santísimas virtudes, a todas os salve el Señor, de quien venís y procedéis.
No hay nadie en el mundo entero que pueda tener a una de vosotras, si antes no muere;
quien tiene a una y a las demás no ofende, las tiene a todas; y quien ofende a una, ninguna tiene y ofende a todas; y con cada una confunde a vicios y pecados.

La santa Sabiduría confunde a Satanás y todas sus malicias.
La pura y santa Sencillez confunde a toda sabiduría de este mundo y la sabiduría del cuerpo.
La santa Pobreza confunde al ansia de tener y a la avaricia y a las preocupaciones de este mundo.


La santa Humildad confunde a la soberbia y a todos los hombres que hay en el mundo, y al mundo mismo, y también a todas las cosas que hay en el mundo.
La santa Caridad confunde a todas las tentaciones diabólicas y carnales y a todos los temores de la carne.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Saludo a la Virgen María



Salve, Señora, santa Reina,

santa Madre de Dios María,

que eres virgen hecha Iglesia

y elegida por el santísimo Padre del cielo,

consagrada por él con su santísimo Hijo amado

y el Espíritu Santo Paráclito,

en la que estuvo y está toda la plenitud de la gracia y todo bien.


Salve, palacio suyo; salve, tienda suya;

salve, casa suya; salve, vestidura suya;

salve, sierva suya; salve, madre suya,

y todas vosotras, virtudes santas,

que por la gracia y la iluminación

del Espíritu Santo sois infundidas

en el corazón de los fieles,

para que de infieles se vuelvan fieles a Dios.


San Francisco de Asís

martes, 27 de octubre de 2009

martes, 20 de octubre de 2009

San Pedro de Alcántara y Santa Teresa de Jesús


En 1560 se encuentra con Santa Teresa en casa de Doña Guiomar de Ulloa y trata sobre la fundación del convento de Arenas, tras haber concluido antes las del convento de La Viciosa y del Rosario en términos de Oropesa. Pedro de Alcántara tranquiliza y asegura el espíritu de Teresa de Jesús, y entre ambos santos surge una profunda y sincera amistad: en adelante, él es el consejero fiel de la santa y quien la orienta y le da el impulso definitivo para iniciar la reforma del Carmelo con la fundación del convento de San José de Avila; y fray Pedro abre su corazón a la Madre Teresa, que será su primer biógrafo, dedicándole tres capítulos de su Autobiografía.

domingo, 4 de octubre de 2009

4 de octubre, celebración San Francisco de Asís



(Francisco Assisi; Asís, actual Italia, 1182-id., 1226) Fundador de la orden franciscana.

Hijo de un rico mercader llamado Pietro di Bernardone, Francisco de Asís era un joven mundano de cierto renombre en su ciudad.


En 1202 fue encarcelado por unos meses a causa de su participación en un altercado entre las ciudades de Asís y Perugia. Tras este lance, aquejado por una enfermedad e insatisfecho con el tipo de vida que llevaba, decidió entregarse al apostolado y servir a los pobres. En 1206 renunció públicamente a los bienes de su padre y vivió a partir de entonces como un ermitaño.


San Francisco de Asís predicó la pobreza como un valor y propuso un modo de vida sencillo basado en los ideales de los Evangelios. El papa Inocencio III aprobó su modelo de vida religiosa, le concedió permiso para predicar y lo ordenó diácono. Con el tiempo, el número de sus adeptos fue aumentando y Francisco comenzó a formar una orden religiosa, la de los franciscanos.


Además, con la colaboración de santa Clara, fundó la rama femenina de su orden, que recibió el nombre de clarisas.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Confianza


Tienen la bendición del Señor Dios y la mía todos mis hermanos custodios que reciban este escrito, lo copien y lo guarden consigo, y hagan sacar copias para los hermanos que tienen el oficio de la predicación y el de la custodia de los hermanos, y prediquen hasta el fin todas las cosas que se contienen en este escrito. Y todo esto, por verdadera y santa obediencia. Amén.

S. Francisco, Carta a los custodios